La cocina romana
"Cibi condimentum est fames potionis sitis" El hambre es el condimento de la comida, la sed de la bebida.(Marco Tulio Ciceron. Fin.2, 90.) ExperienciasReserva ahoraArqueogastronomía
“Disciplina de arqueología, ligada a la arqueología experimental, que investiga, describe y desarrolla los procesos tecnológicos que intervienen en la producción, transformación y conservación de los alimentos, ya sean de origen industrial, doméstico o comercial, abarcando su uso socio – cultural y la reconstrucción científica de dichos alimentos y de sus técnicas de elaboración y conservación”.
– M. León Béjar.
(VI Congreso Internacional Científico-Profesional de Turismo Cultural. Córdoba 2020)
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Arqueogastronomía: Alimentación en el mundo antiguo
La alimentación en el mundo antiguo en torno a la Cuenca del Mediterráneo, caracterizada por una amplia variedad de recursos agropecuarios, está condicionada por el clima, el suelo, sus recursos naturales, y por las aportaciones y relaciones económicas, políticas y religiosas entre las distintas culturas del Mediterráneo.
Egipcios, fenicios, griegos y romanos, entre otros pueblos, han utilizado el Mediterráneo, y en menor medida, el Océano Atlántico como vías marítimas de comunicación y comercio, realizando continuas aportaciones en la transformación y conservación de alimentos, adaptándolas al comercio marítimo y a las relaciones económicas imperantes en el Mundo Antiguo.
El vino, el aceite, los cereales, y productos de la cocina romana como el garum fueron objeto de un intenso comercio e intercambio, que enriqueció y favoreció la expansión de diversos estados e imperios, llegando a tener algunos alimentos, la consideración de productos de origen sagrado, dada su vital importancia debido, no sólo a su alto valor nutricional, sino a su alta capacidad de transformación, conservación, almacenamiento y circulación comercial.
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Regalo de Dioses
Tal es el caso de productos como el olivo, regalo de la diosa Atenea a los hombres, los cereales, cuyo conocimiento para su cultivo, fertilización y cosecha es transmitido a los hombres por Ceres, diosa de la agricultura. El Vino, vinculado al dios Dionisos – Baco, que completa la triada mediterránea, es definido como alimento sagrado y de prestigio destinado a las élites. Es usado en ceremonias, libaciones religiosas, en banquetes funerarios, como bebida que permitía la conexión entre los hombres y los dioses.
En estas ceremonias se comía y bebía en comunidad, de manera civilizada y casi sacralizada, ya que el resto de las formas de consumir algunos alimentos como el vino, eran consideradas por ellos como incívicas y bárbaras. En Grecia a estas ceremonias se les denominó Symposium, y en Roma Convivium, siendo en esta última donde se instauró una ceremonia final, la Comisatio, donde el vino como principal protagonista de la cocina romana, afianzaba las relaciones entre las élites sociales y los antiguos dioses
